ALIMENTACIÓN CETOGÉNICA

“Comer grasa para quemar grasa…”

Oía a mi amiga Fátima decir -me ha cambiado la vida!-, leía información y, cada vez, me llamaba más la atención…
Como Naturópata siempre me he interesado mucho por la alimentación: “Somos lo que comemos, bebemos, sentimos y respiramos”- encontré escrito en la pizarra el primer día de curso hace ya 23 años.

 

A lo largo de todo este tiempo he probado muchísimas combinaciones para dar con una alimentación que cubriera no solo mis necesidades nutricionales sino también las estéticas: desde la trofoterapia, el naturismo, Montignac, vegetariana, la terapia Gerson o la dieta proteica…
Esto engorda, esto otro lleva grasa, demasiado calórico, esto lleva nata, lácteos ni hablar, proteína animal tampoco y así un sinfín de creencias que se iban sumando sin encontrar en ninguna de ellas la solución a mis dudas.

 

La descodificación biológica y el acompañamiento en consulta me han dado la consciencia necesaria para saber cual es mi relación con la comida. De la misma manera me acompañan a desvincular emociones y alimentos aunque como bien dijo el otro día Arantxa de pequeños cuando lloramos nos dan teta… así que imaginad el vinculo que ahí se acaba creando.

Si algo puedo confirmar hoy, después de 3 meses de experiencia, es que por primera vez en mi vida DISFRUTO COMIENDO, alimentándome, no hay remordimiento, ni miedo, ni culpa. Puede sonar fuerte pero es así. ¿Cuantas veces comemos con el ‘bueno sí pero no’? Pensando en que mañana empiezo dieta o con el remordimiento de habérmelo comido… Si paramos atención nos pasa mucho más a menudo de lo que creemos.

Ahora como MÁS Y MEJOR.

21 días con Arantxa Areta… después de ver los resultados de mi amiga Fátima me decidí.
Me puse en sus manos y ahí empecé.

¿Mi experiencia? El punto de vista emocional, quizá porqué es a lo que me dedico, me ha impactado mucho. La de CREENCIAS que he tenido que desmontar! Lidiar con el discurso interno de la mente los primeros días que comía grasa y el miedo a subir a la báscula pensando que había engordado. Esos pensamientos van desapareciendo a medida que ves los resultados.

¿Lo mejor? El acompañamiento. Es vital. Personalizar tu dieta también. Para mí los 21 días fueron una prueba dura y el síndrome de abstinencia del azúcar muy fuerte. Mareos, nauseas y mal humor que poco a poco mitigan para abrir paso a una claridad metal y confort. Un confort que para mí alcanza la cúspide en la FASE MODERADA. Ahí he encontrado mi equilibrio de vida. Para mí la fase moderada es el CUM LAUDE de una alimentación que, estoy segura, ha llegado a mi vida para quedarse.

 

Aguacate, espinacas, remolacha, calabaza, quinoa, algo de legumbres o arroz integral, la copita de vino o ese teff le dan a mi estómago el fuego, el calor y el confort que necesitan para tener energía de calidad disponible todo el día.
La combinación perfecta entre el verde, el naranja y el rojo. Explosión de verduras, grano moderado, grasita de calidad y ese disfrute que me proporciona comer quesos y macadamias ha conseguido que ni me acuerde de la cerveza… Y si yo he podido, tú también puedes.

 

Gracias Arantxa por facilitar el proceso y abrir un mundo de creatividad con tus recetas que han conseguido que me ponga a cocinar y disfrute!!!

Comer y gozar ya van de la mano!!!

Para más información, videos enlaces y recetas contactar con:

aranareta@gmail.com o en el canal YOUTUBE Arantxa Areta

 

Gisella Gil

 

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