BEECH: CUANDO LA CRÍTICA ENDURECE EL ALMA

Abandonar el juicio…

Nos juzgamos a nosotros mismos cuando en realidad no sabemos ni quién somos ni cuál es nuestra capacidad real. Nos dejamos llevar por ideas preconcebidas, muchas veces caducas, que nosotros mismos o alguien de nuestro entorno decidió un día que eran así. Experiencias vividas que se han instaurado en nuestro cerebro. Un ‘no sirvo’, ‘no lo conseguiré’, ‘esto es muy difícil’ o ‘yo no valgo’.
Frases lapidarias que quedaron grabadas a fuego en nuestra psique para emerger en los momentos más delicados y recordarnos aquello que nos quisimos creer.

 

Si fuéramos mínimamente sensatos con nosotros, si nos conociéramos más, aceptaríamos dejar de creer enunciados que solo sostienen historias que vienen normalmente del pasado y principalmente verbalizadas por seres de nuestro entorno que un día decidieron, o ni tan siquiera eso, que esa descripción te pertenecía a ti:
Eres tonto, dónde te has pensado que vas, quién te crees que eres, nunca lo conseguirás, eso es demasiado para ti, date por vencido, olvídate de tus sueños o eso es demasiado grande para soñarlo…

Así podríamos seguir hasta un largo etcétera sin fin que no solo destruye sueños sino que aniquila almas, destroza corazones, empequeñece cuerpos y desmonta vidas… Vidas que nos pertenecen, sueños que, aunque todavía no lo sepamos, forman parte de nuestro ser.

Aunque no conocemos nada de nosotros mismos nos aniquilamos a cada paso. Y no solo a nosotros sino que sin darnos cuenta, a veces, actuamos a semejanza de aquellos que decidieron nuestros destinos y nos comportamos igual con los seres que tenemos alrededor.

‘Por qué te comportas así, no me gusta esto que haces, deberías ser mas cariñoso, más correcto, más limpio’… Podríamos seguir con un sinfín más de reproches para conseguir que aquello que nosotros llevamos marcado a fuego de la mano de un profesor, amigo, tutor o hermano se convierta también en el arma limitante de quien tenemos más cerca.

 

Y así cerramos un círculo que presiona y empequeñece sin dejar espacio ni margen a desmontar todo el núcleo de creencias y poder empezar de nuevo.

Porque sí se puede empezar de cero. Se puede desmontar el circuito y montar un nuevo cableado.

Se puede cambiar de piso, de casa, de coche, de pareja… Y también se puede cambiar de vida, de manera de pensar, de creer, de sentir, de vibrar.

Celularmente cada siete años somos un cuerpo nuevo. Nuestra piel se renueva, nuestro cuerpo se renueva ¿Por qué no renovar el alma? ¿Por qué no renovar la mente?

 

Sentir que todo está por hacer, que hay tantas posibilidades como colores, que la vida no es aquello que alguien diseñó por ti cuando naciste, que tu vida te la diseñas tú y que si algo no te gusta, lo cambias. Si algo te duele, lloras; si algo te pesa, lo sueltas y si algo te enamora te permites disfrutarlo porque todo lo demás son ideas caducas que un día tú, con la mejor intención del mundo, decidiste creerte aunque hoy sabes que ya no te sirven.

 

¿Y si en verdad resulta que eres aquella persona que siempre creíste que no podías ser?

 

“Has estado de acuerdo en ser alguien distinto de quien eres realmente ; ahí es donde te perdiste.
Nunca conseguirás madurar siendo otro. Sólo puedes madurar siendo tú mismo.
Trata de comprender y reúne el valor necesario para tomar la vida en tus manos.
Sólo puedes crecer si te aceptas y aceptas que serás tú mismo y nadie más.”
Osho

 

Tratamiento floral:

La esencia floral por excelencia es Beech, una flor que nos suaviza y nos acompaña a comprender la aceptación incondicional hacia los demás.
La crítica no es más que un sentimiento interno de inferioridad (aunque muchas veces no queramos aceptarlo) originada a menudo por una gran sensibilidad proyectada sobre los demás. La crítica empieza por uno mismo y se proyecta en el exterior, ya que nuestro entorno no es más que el reflejo de aquello que nosotros mismos proyectamos. Cuando uno es capaz de restablecer la conexión con su interior y está en paz consigo mismo, el único sentimiento que tiene cabida es el amor incondicional.

Acompañantes de Beech pueden ser: Chicory-Heather-Vine-Willow-Rock Water-Vervain.

Gisella

 

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