SCLERANTHUS ESSENCE: Cuando elegir entre dos opciones significa olvidarse de una para siempre

Poder decidir…

 

Y llegó el gran día en que tuve que elegir, te veía por todas partes, te olía por allí donde pasaba, sentía tus dedos en cada rincón de mi cuerpo, sentía la tersura de tu boca y la ternura del corazón cuando se deshace entre placer, amor y adicción.
No podía estar sin ti, sin tu sexo, sin tus caricias ni palabras susurrantes al oído mien- tras hacíamos el amor, sin esa manera de penetrar en mi mente, en mi cuerpo, en mi ser. Pero ya vivimos juntos una vez y no funcionó.

Pospuse este final todo lo que pude, pero mis encuentros contigo empezaban a dolerme demasiado, pasamos del placer de los encuentros a escondidas al desgarro de las despedidas, las salidas eran cada vez más precipitadas y tú tenias cada día más prisa por marchar, mientras yo deseaba cada vez más que te quedaras a mi lado… para siempre.

Aunque eso no va mucho conmigo ya lo sabes, en ese momento lo sentía, no se si por amor, por soledad o por el simple, sencillo y banal hecho de ser cíclica, hormonal y tener que aprender a lidiar con mis vaivenes emocionales, pero te deseaba más que nunca. Sabía que otros brazos te abrazaban cuando salías de casa, que otra boca te besaba y que por más que no quisiera aceptarlo eran otras manos las que te rozaban cuando despertabas a su lado.

Y ese día llegó, un caluroso 19 de Agosto de 1995 puse fin a lo nuestro. Eran demasiados años entre relación, desamor y amor a escondidas. Con un simple mensaje: nos merecemos ser felices, no podemos vivir más así, quiero verte enamorado, si ya no puede ser de mí, de otra, pero feliz -me desgarraba por dentro ante la idea de no volver a tenerle más mientras seguía escribiendo-, porque te quiero y voy a quererte toda mi vida, porque ya formas parte de un pedazo de mi ser… Enviado.

Y estallo en mil pedazos.
Rondaban por mi vida otras escenas, cenas, invitaciones, noches con intentos de pasión y otras muchas llenas de hastío y aburrimiento. Encuentros queriendo presumir de lo que no eran y deseos contrariados mientras mi corazón te seguía perteneciendo.
Y tú cada vez más lejos, sentía tu palpitar alejándose, dejando una huella para siempre pero cada vez más lejos.
Te amé y eso lo sabes. Pero un día me fui de tu vida sin pensar que no volvería a ella jamás.

Verte con ella pudo conmigo, cruzarme sabiendo lo que todavía teníamos tú y yo supuso tomar una de las decisiones más dolorosas y valientes de mi vida. Aunque la más dolorosa de todas se había cruzado hacía poco en mi camino cuando tuve que decidir lo que tú y yo ya sabemos.

Eso cambió mi vida para siempre…

Tengo que desplegar la alas, me dije mientras os dejaba atrás bajo la imagen borrosa de una pareja aparentemente perfecta.
Y así lo hice.

Tomar decisiones es lo que más me ha costado en la vida, la toma de la esencia Scleranthus nos acompaña a transitar de la indecisión y confusión entre dos opciones a actuar desde la certeza del conocimiento interno.
El bloqueo mental y la permanente agitación por la incapacidad de tomar una decisión por miedo a equivocarse están muy presentes en un estado Scleranthus, sería bueno acompañar la esencia de otras para reforzar la acción. Cerato-Wild oat- White chestnut- Larch o Gentian entre otros pueden servir de gran ayuda a la toma de Scleranthus.

La esencia Black Cohosh nos acompaña muy bien, esta siempre bajo supervisión de un profesional, en los casos donde haya un claro enganche pélvico (sexual) que nos mantenga adiccionados a otra persona.

 

 

Comparte Esto

Copiar enlace al portapapeles

Copiar